Qué pensaríais de un equipo que
tiene a la pareja interior más anotadora del campeonato (43.3 puntos) y que
además captura 22.3 rebotes por partido, que tiene al base que más balones roba
(2.65 robos) y es el 6º máximo asistente con 8.2 pases de canasta por partido.
Este equipo también es el 2º equipo que más puntos mete (107 puntos), el 5º en
rebotes (46.2) y el 5º en asistencias (23.5 asistencias). Lo lógico sería
pensar que este equipo está en la parte noble de la clasificación peleando mano
a mano por los mejores equipos de la liga, pero no, estamos hablando de
Minnesota Timberwolves.
¿Y qué es lo que hace que a pesar
de estos números tan destacables los Wolves solo sean 10º de la Conferencia
Oeste con un balance de 18 victorias y 19 derrotas? La respuesta es fácil, la
defensa. La mala defensa de los Wolves es un muy pesado lastre que está tirando
por la borda los aspectos tan positivos que hemos repasado al principio.
Los principales defectos que
solemos ver en sus encuentros son la mala transición defensiva, a los jugadores
de Minnesota les gusta mucho correr hacia delante, pero no para atrás. Cuando
fallan lanzamientos o pierden balones tardan mucho en reaccionar, bajan a
defender pocos y muchas veces de forma desordenada. Minnesota es el 3º equipo
de la liga que más puntos al contrataque recibe (15.7 puntos) solo por detrás
de Lakers y Sixers.


A la luz de estos datos se
demuestra que los Timberwolves son un equipo con dos caras, un equipo muy
anotador e imaginativo en ataque, con varios jugadores entre los líderes
estadísticos y por otro lado un equipo que adolece muchísimo en defensa,
incapaz de dar un paso adelante en los momentos decisivos. Rick Adelman tiene
aún mucho trabajo que hacer con este equipo, y personalmente espero que lo
consiga, porque hay muy buena materia prima en Minnesota y sería una pena que se
desperdiciara. Ya no tienen la excusa de las lesiones como temporadas
anteriores, así que es el momento de ponerse las pilas y pelear en serio por
una plaza en los playoffs que tan caros están el Oeste.
De los últimos 17 campeones, 14
estuvieron entre los 10 equipos que menos puntos encajaron y tan solo hubo un
equipo que ganó la NBA encajando más de 98 puntos por partido en temporada
regular, fueron Los Angeles Lakers en 2009 (99.3). La conclusión que deben
sacar los Timberwolves de todo esto es muy clara, sin defensa no hay gloria.
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